Glenda Corcino-Midence

Eres como yo? En tu adolescencia y adultez temprana estuviste sumergida en la creencia de que te faltaba o te sobraba algo.Si no era que eras muy alta; eras muy bajita.Si no era que eres muy gorda; eras demasiado flaca. Es que el tema era tener algo por lo cual quejarse; sentirse inconforme porque el gran afán era encajar en el grupo del momento. Esos fueron unos buenos 10 – 15 años de la vida envueltos en una real y dantesca agonía innecesaria. 

En los últimos tiempos, he escuchado hasta el cansancio las mil y una teorías de la adolescencia y los múltiples cambios que se viven en esas edades. Algunas veces, pienso que hay padres ansiosos por inyectar a sus hijos algún tipo de mal de moda para que no se vayan a quedar fuera. Como si fuera moda!. El tema seria larguisimo. Me siento incapaz de poder abarcar este tema sin dejar uno que otro enojado en el camino. 

Ahora bien, lo que puedo hacer es recordarte que todo ese valor que tenemos como personas NO es determinado por terceros. Nuestro valor como personas NO lo determina la ropa o las joyas; NO lo podemos calcular por la cantidad de personas que nos relacionamos. Las opiniones son solo eso  – opiniones. Escucharlas dándoles el permiso de ser expresadas NO quiere decir que tomemos esas palabras como buenas y válidas.

Somos quienes somos en contraposición de quienes se supone que debemos segun Galeano.  Esta lucha interna entre quienes somos realmente y la versión de nosotros que se supone somos como resultado de nuestra formación, nuestra cultura y sus influencias en nosotros es una batalla campal silente que se gesta en nuestra mente.  Aun así, hay una pequeña vocecita en nuestra mente que nos resuena. En algunos casos podría jugarnos sucio haciéndonos creer en verdades falseadas inyectadas por el mundo a nuestro alrededor. Esta en nosotros decidir si queremos creerlo o si nos hacemos conscientes de NUESTRO VALOR como personas. Fuimos creados desde el AMOR y por AMOR. No existe nada ni nadie que pueda corromper la hermosa creación que somos si en el camino no le damos el permiso. 

Para ser quienes somos, es necesario sin negociación que nos tomemos una breve pausa para hacernos conscientes de que es nuestra decisión aquí y ahora. Depende de NOSOTROS. Es tema de INTENCIÓN y ACCIÓN que nace dentro de nosotros. Lo mejor en todo esto es que ni siquiera es complicado. Porque inmediatamente tomamos el camino hacia conocernos mejor y amar quienes somos, la vida se simplifica. ERES mas tu! CONECTAS con las reales necesidades. AMAS quien eres y dejas pasar tanto que NO ERES. Aprendes acerca de que es IMPORTANTE; así que dejas pasar algunas urgencias de las impuestas por el mundo acelerado que nos rodea. 

ES un gran regalo que puedes hacerte a ti mismo/a. El HERMOSO REGALO de reconocerte una persona de mucho valor. Tanto valor como que no puede ser calculado. Tanto VALOR que solo puede ser percibido cuando tu quites la cortina que lo cubre. Cuando tu expongas el tesoro PRIMERO A TI MISMO/A para amarte y apreciarte tal cual eres. 

Desde este estado, podrás expandir y ser LUZ; y ser AMOR desde tu vida a favor de la de los demás. He aquí el valor incalculable. 

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